EE. UU. sanciona red global que ayudaba a Irán a evadir restricciones y financiar su aparato militar
Operación “Marginado Económico” apunta contra bufetes de abogados, navieras y buques vinculados a la denominada flota clandestina iraní.
Washington, 21 de octubre de 2026. El Departamento del Tesoro
de Estados Unidos anunció una nueva ronda de sanciones contra una red
internacional de empresas, agentes marítimos y embarcaciones acusadas de
facilitar el comercio de petróleo, productos petroquímicos y otras mercancías
iraníes, en una acción que forma parte de la denominada Operación Marginado
Económico, diseñada para aislar financieramente al régimen de Teherán.
Las medidas incluyen sanciones contra el bufete de abogados
Karnakis and Karnakis, con oficinas en Panamá y Grecia, al que Washington
señala como una pieza clave en la creación de estructuras corporativas
utilizadas para ocultar la propiedad real de empresas navieras involucradas en
el transporte de productos iraníes sujetos a sanciones internacionales.
En la declaración emitida por el departamento del Tesoro estadounidense, el despacho jurídico radicado en Panamá habría contribuido durante años a la formación de compañías pantalla y empresas de fachada vinculadas al comercio de petróleo, acero y productos petroquímicos iraníes, actividades que habrían generado cientos de millones de dólares para el régimen Iraní.
“Tanto si realizan transferencias ilegales de petróleo en alta mar como si trabajan en la oficina de un bufete de abogados,si apoyan al régimen iraní, los encontraremos y los sancionaremos”, declaró el secretario del Tesoro, Scott Bessent. “Quienes apoyan a Irán deben elegir: o están con nosotros o están contra nosotros. Sabemos quiénes son, sabemos lo que hacen y seguiremos tomando medidas” aseguró.
El funcionario además ratificó
que la administración estadounidense continuará identificando y bloqueando las
redes que permiten a Teherán mantener fuentes de ingresos para financiar sus
programas militares, armamentísticos y nucleares.
Una ofensiva financiera global
La Operación Marginado Económico fue anunciada por Bessent en
agosto de 2026 y constituye una de las mayores ofensivas financieras impulsadas
por Washington contra Irán en los últimos años.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, la iniciativa
busca cerrar los canales utilizados por Teherán para exportar petróleo, evadir
sanciones internacionales y obtener recursos para financiar organizaciones
aliadas y actividades consideradas desestabilizadoras por Estados Unidos.
El Departamento del Tesoro aseguró que trabaja de forma coordinada con gobiernos europeos, países del Golfo Pérsico, el Reino Unido y otros socios internacionales para identificar intermediarios, empresas y mecanismos utilizados por Irán para mover recursos financieros fuera del alcance de las sanciones.
Asimismo, la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN)
informó que ha intensificado sus investigaciones sobre posibles vínculos entre
entidades bancarias europeas y redes iraníes, incluyendo acciones coordinadas
con autoridades de Grecia.
El papel del bufete señalado
Las investigaciones del Tesoro identifican a Karnakis and
Karnakis como un actor central en la arquitectura empresarial utilizada por la
denominada “flota en la sombra” iraní.
Según Washington, el despacho creó o administró diversas compañías navieras que posteriormente fueron sancionadas por participar en el transporte de petróleo iraní. Entre ellas figuran empresas relacionadas con operaciones comerciales asociadas a la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC-QF), considerada una organización terrorista por Estados Unidos.
La investigación también vincula al bufete con la estructura
empresarial del magnate iraní del gas licuado de petróleo Seyed Asadoollah
Emamjomeh, a quien las autoridades estadounidenses atribuyen la exportación de
petróleo y gas iraní por cientos de millones de dólares.
Como parte de las sanciones también fueron designados varios
propietarios y empleados del despacho acusados de actuar como representantes
legales y directivos nominales de compañías utilizadas para ocultar a los
verdaderos beneficiarios de estas operaciones.
Buques y empresas bajo sanción
Además del bufete, Washington sancionó a la empresa Roxette
Maritime Shipping and Trading SA, con operaciones en Panamá y Grecia, por
administrar embarcaciones que habrían transportado productos petroquímicos y
acero de origen iraní durante el último año.
Entre los buques incluidos en las sanciones se encuentran:
ANEMOS, GLORIS, PRIDE, DESTINY, FLAMINGO 1, HARMONY y PRINCE
Las autoridades estadounidenses sostienen que estas
embarcaciones forman parte de la infraestructura logística utilizada para
mantener el comercio internacional de productos iraníes pese a las
restricciones impuestas por Washington.
Singapur y Dubái también en la mira
El Departamento del Tesoro también sancionó a dos compañías
dedicadas a servicios portuarios y transporte marítimo.
La primera es Amigoz Singapore PTE. Ltd., una agencia naviera
con sede en Singapur señalada por facilitar operaciones relacionadas con envíos
de petróleo iraní y por prestar servicios a embarcaciones vinculadas a la
denominada flota clandestina de Teherán.
La segunda es Whales Shipping Line LLC, con sede en Dubái,
acusada de colaborar con empresas fachada que comercializaban productos
petroquímicos iraníes y de mantener relaciones comerciales con operadores
previamente sancionados.
Asimismo, fueron bloqueados los buques WHALES DIAMOND y
WHALES PEARL, registrados bajo propiedad de esta compañía.
Consecuencias de las sanciones
Las nuevas medidas implican el congelamiento de todos los
bienes e intereses de las personas y entidades sancionadas que se encuentren
bajo jurisdicción estadounidense o en posesión de ciudadanos y empresas de
Estados Unidos.
Además, se prohíbe a personas y compañías estadounidenses
realizar cualquier transacción con los sancionados, mientras que instituciones
financieras extranjeras que continúen facilitando operaciones con estas
entidades podrían enfrentar sanciones secundarias y restricciones para operar
dentro del sistema financiero estadounidense.
Un nuevo capítulo en la presión sobre Teherán
Las sanciones reflejan la creciente estrategia de Washington
de perseguir no solo a las empresas directamente involucradas en el comercio de
petróleo iraní, sino también a los abogados, gestores corporativos, agentes
navieros y proveedores de servicios que permiten ocultar la identidad de los
beneficiarios reales y mantener operativas las redes comerciales del régimen.
Con esta nueva ofensiva, Estados Unidos busca aumentar los
costos de hacer negocios con Irán y limitar aún más el acceso de Teherán a
recursos financieros que, según Washington, son utilizados para sostener
actividades militares, programas nucleares y redes aliadas en la región.

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