Nicaragua 2026: Ejército y Policía como brazos del terrorismo de Estado

En Marcha: enmarchanicaragua@gmail.com 
Domingo 20 de septiembre 2026
Varias fuentes

La promesa revolucionaria de los años 70 de construir un país libre de dictaduras se ha transformado en un aparato estatal que utiliza la fuerza militar y policial para sostener un régimen familiar.

 Investigaciones recientes revelan que el Ejército y la Policía Nacional han sido reorganizados para reprimir y disciplinar a la población, desplazando su función de protección frente al crimen común.

Un informe de Expediente Abierto documenta que Nicaragua consolidó un Estado policial institucionalizado, donde las fuerzas armadas y policiales operan bajo una lógica subordinada al poder ejecutivo.

 El gasto en seguridad y defensa se ha convertido en una herramienta de control político más que en una respuesta a desafíos criminales. Además, se señalan vínculos sistémicos entre actores gubernamentales y redes del narcotráfico, lo que convierte al Estado en parte de una estructura híbrida entre élites políticas y crimen organizado.

La represión es constante y brutal. Entre junio y julio de 2026, el Monitoreo Azul y Blanco registró 109 víctimas de violaciones a derechos humanos, incluyendo 31 detenciones arbitrarias, 16 desapariciones forzadas y 5 menores de edad afectados. La Policía Nacional, junto a grupos paramilitares encapuchados, ejecuta esas acciones como brazo represor del régimen.

El patrón es claro: terrorismo de Estado mediante detenciones, desapariciones, confiscación de bienes y suspensión de credenciales profesionales. La represión alcanza incluso a simpatizantes sandinistas críticos, demostrando que el aparato policial y militar funciona como un mecanismo de castigo y control social.

El presupuesto nacional de 2026 refleja esta prioridad: la Policía recibió 5,622.2 millones de córdobas, el Ejército 5,322.7 millones y el Ministerio del Interior 2,040.9 millones, sumando más de 12,985 millones de córdobas para instituciones represivas. Este aumento de 1,783 millones respecto a 2025 confirma que la represión es la verdadera política de Estado.

En paralelo, el gasto militar estimado por el Stockholm International Peace Research Institute (Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo SIPRI), alcanzó 118 millones USD (0.6 % del PIB), un incremento del 2.6 % respecto a 2025.

En este contexto, Nicaragua enfrenta una situación donde el Ejército y la Policía no protegen a la ciudadanía, sino que garantizan la permanencia de una dictadura familiar, consolidando un modelo de Estado criminal y represivo.

La situación ha generado alarma internacional. El Consejo Permanente de la OEA, mediante la resolución CP/RES. 1301 (febrero 2026), expresó su profunda preocupación por la represión, la eliminación de garantías constitucionales y el uso indebido de mecanismos internacionales para perseguir opositores. Posteriormente, la resolución CP/RES. 1317 (agosto 2026) convocó a una reunión urgente de cancilleres, al considerar que en Nicaragua ya no existe democracia representativa.

El 19 de julio de 2026, durante el aniversario de la Revolución Sandinista, Daniel Ortega declaró que en Nicaragua “ya no habrá más elecciones”, confirmando la intención de perpetuarse en el poder y cerrando cualquier vía institucional de alternancia democrática.

A ello se suma un fenómeno que el Gobierno debe reconocer oficialmente: el exilio forzado de miles de nicaragüenses, provocado por la criminalización de la disidencia, la instrumentalización del sistema judicial y el debilitamiento de la democracia. Este éxodo político ha vaciado universidades, medios y organizaciones civiles, dejando al país sin voces críticas.

La historia se repite: de la lucha contra una dictadura a la consolidación de otra, Nicaragua enfrenta hoy un monopolio familiar del poder, los medios y las fuerzas armadas, con graves consecuencias para la libertad y la estabilidad regional.

Comparativo de gasto militar en Centroamérica (2026, estimaciones SIPRI)

 

     País


              Gasto militar (USD)

% del PIB

Observaciones

Nicaragua

         118 M

0.6 %

Bajo en términos absolutos, pero dirigido a sostener aparato represivo del régimen Ortega-Murillo.

 

Guatemala    

        634 M

0.5 %

Mayor gasto absoluto de la región, aunque bajo en proporción del PIB.

Honduras

        599 M

1.5 %

Proporción más alta de Centroamérica; refleja prioridad en seguridad interna y fronteriza.

El Salvador

        504 M

1.4 %

Elevado en relación al PIB, vinculado a políticas de seguridad y combate a pandillas.

Costa Rica

            0 M

0 %

Sin ejército desde 1949; recursos destinados a policía civil.

Panamá

            0 M

0 %

Sin ejército desde 1990; seguridad a cargo de fuerzas policiales.

 Guatemala: Lidera en gasto absoluto, pero su proporción del PIB es baja, lo que indica un ejército relativamente grande pero con menor peso económico.

Honduras y El Salvador: Son los países con mayor esfuerzo militar relativo, superando el 1 % del PIB. En El Salvador, el gasto se vincula a la política de seguridad contra pandillas; en Honduras, a la defensa fronteriza y estabilidad interna.

Nicaragua: Aunque su gasto militar es bajo comparado con vecinos, se destina principalmente a mantener el control interno y la represión, más que a defensa externa. Esto se refleja en el uso del Ejército y la Policía como instrumentos de terrorismo de Estado.

Costa Rica y Panamá: Se mantienen como excepciones regionales, sin ejército y con gasto militar nulo, aunque con inversión en fuerzas policiales y seguridad civil.








Comentarios

Entradas populares de este blog

Declaración de Apoyo a la Libertad de Asociación y Expresión en Cuba

Cabecilla de Arcenal de Armas profugo de la justicia

Religión católica y evangélica. Sus diferencias